
Nos levantamos, un día más, alegres y entusiasmados, pero un poco con el sentimiento de tristeza, ya que iba a ser nuestro penúltimo día durmiendo en Aldeávila de la Ribera.
El día empezó con una alegre canción para animarnos, todos los días suena una canción nueva de despertador. Inmediatamente fuimos a desayunar, ¡qué contundentes son! Todas las mañanas tenemos la mesa llena: magdalenas, sobaos, bizcochos, cereales, galletas y tostadas. Como ya de costumbre, nuestra primera actividad fue el `flash dance´ para activarnos y quitarnos bien las legañas (¡ya nos vamos aprendiendo las coreografías!).
Nuestro primer taller fue hacer tecnología con uno de nuestros monitores, en otros casos fue hacer un debate, hablar sobre superhéroes o deportes. Tuvimos un descanso para tomar el almuerzo y jugar al fútbol (a decir verdad, nos manchamos mucho con el barro de la campa, ya que había estado lloviendo toda la noche). Volviendo al trabajo, nos pusimos en marcha haciendo un par de pegadizos bailes, vamos cogiéndole el gusto para los bailes de San Felipe, ¡que ya se acercan! Fuimos a comer una menestra y una tortilla de patata, ¡todo riquísimo! Después de una hora y media jugando al fútbol mientras otros descansaban un poco tras la comida, nos pilló la tormenta y por ello se cancelaron una de las actividades que más ganas teníamos… ¡La escalada!
Pese a que nos vinimos un poco abajo, no nos detuvimos e hicimos dos actividades más divididos en dos grupos: un baile con una canción muy conocida: `shut up and dance with me´ para luego presentársela a los compañeros. La otra actividad fue hacer juegos intelectuales y divertidos con nuestros compañeros. Llegada la noche hubo un gran menú: sopa y unas deliciosas albóndigas caseras. Y ya para rematar este gran día, lo más esperado,… ¡LA FIESTA! Una fiesta en la que no faltó la comida, bebidas y, sobre todo, ¡diversión entre risas y abrazos con nuestros compañeros!
Mateo, Nico Alonso y Carlos






















