CONOCIENDO ÁFRICA EN PALENCIA
Los alumnos de 1º BACH hemos participado en la actividad «Conociendo África en Palencia», organizada por el profesor de Formación C junto al programa de Protección Internacional TERANGA* del Centro San Juan de Dios. (*TERANGA significa hospitalidad en wolof, la lengua más hablada de Senegal).
Nos organizamos en pequeños grupos de 5-6 alumnos para que facilitar el encuentro y la cercanía con personas refugiadas procedentes de distintos países africanos. Hemos podido conocer mejor sus culturas, tradiciones, costumbres y formas de vida. En estos mini-grupos, compartimos preguntas, experiencias y reflexiones en un ambiente de respeto, escucha y confianza.Esta experiencia nos ha permitido descubrir realidades diferentes, escuchar testimonios en primera persona y valorar la riqueza que aporta la diversidad cultural.
Hemos comprobado cómo el diálogo y el encuentro son fundamentales para fomentar el entendimiento, la convivencia y el respeto entre personas de distintos orígenes, razas y culturas.Ha sido una actividad muy positiva que nos ayuda a abrir nuestra mirada al mundo, a crecer en empatía y comprensión hacia otras realidades, y a seguir aprendiendo de los demás desde los valores filipenses.Desde 1º BACH del Colegio Filipense Blanca de Castilla queremos agradecer al proyecto TERANGA y a todas las personas que participaron en esta actividad por compartir con nosotros sus experiencias, su cultura y su testimonio. Gracias por vuestra cercanía y generosidad. Nos llevamos un aprendizaje valioso y un recuerdo muy especial de este encuentro. ¡Gracias por hacerlo posible!
Mireia Conde 1º BACH A







TESTIMONIO DE Kaaba (Gambia)
El martes 2 de junio nos reunimos con los estudiantes de primer curso de Bachillerato del colegio Filipenses. Tuvimos la suerte de vivir una jornada increíble centrada en las culturas del continente africano y de Nicaragua. Todo esto fue coordinado por el dispositivo de protección TERANGA en colaboración con los responsables del colegio.
Formamos equipos de trabajo para conversar cómodamente y romper barreras con los jóvenes del colegio. En estas charlas tan cercanas, intercambiamos anécdotas, dudas y opiniones en un entorno lleno de tolerancia, atención sincera y cordialidad. Comprobamos que sentarse a hablar pacíficamente es la clave para la armonía social y el aprecio mutuo entre personas de cualquier lugar. La experiencia resultó sumamente enriquecedora.
Finalmente, quiero manifestar mi más profundo agradecimiento a nuestros compañeros de grupo en el colegio, su calidez y desprendimiento nos dejan una lección inolvidable y un afecto imborrable en el corazón.
¡Un millón de gracias por este día inolvidable!
